Internet of Things (IOT), el Internet de las Cosas

¿Neveras que te avisan cuando un producto va a caducar? ¿Calcetines que monitorizan nuestra actividad deportiva? No es ciencia ficción, es IOT y aunque en la actualidad no sea un concepto muy conocido, importantes entidades apuestan a que será esencial subirse al carro de IOT de aquí a dos o tres años para no quedarse atrás.

El Internet de las Cosas

«No es que usemos la tecnología, vivimos con la tecnología».

Godfrey Reggio

Como os anunciábamos, comenzamos con una serie de breves entradas en este blog sobre conceptos relacionados con la Transformación Digital. Mes a mes iremos desgranando algunos de los principales conceptos que componen este proceso de cambio en el que, tanto la Sociedad en general como el mundo empresarial en particular, están actualmente inmersos.

Internet of Things (IOT) es la interconexión de dispositivos y objetos a través de redes. En el mundo IOT, todos los objetos serían visibles dentro de una red y podrían interaccionar entre ellos, incluso los objetos cotidianos como ropa o zapatos. Por este motivo se le ha dado esta denominación, ya que según IOT (Internet de las Cosas) todas las «cosas» estarían conectadas entre sí.

Esto sería posible mediante sensores y dispositivos mecánicos instalados en los objetos, los cuales permiten que se conecten a Internet y que interaccionen entre ellos sin necesidad de intervención humana, dando lugar a lo que se llama interacción “machine to machine” (M2M) o “máquina a máquina”.

Las aplicaciones de las «cosas conectadas» utilizarían algoritmos que servirían para analizar grandes cantidades de datos y generar una respuesta en función del resultado de este análisis.

De este modo, podrían generar alarmas o mensajes de importancia para el usuario o iniciar un protocolo y dar lugar a una acción automáticamente. Los usos de esta tecnología, tanto en el entorno empresarial como en el particular son muchísimos y no solo han llegado para simplificarnos la vida o permitir una producción más efectiva, sino que también pueden ser de especial relevancia en ámbitos como el de la salud.

Por ejemplo, ya hay dispositivos de pulsera que permiten monitorizar las constantes vitales y otros parámetros determinantes para saber cuándo va a producirse un ataque de epilepsia en las personas que padecen este trastorno. De este modo y ante ciertas variaciones en los parámetros medidos, estos dispositivos predicen las convulsiones y envían una alarma antes de que se produzcan para que, tanto el enfermo como su entorno, puedan estar preparados.

Podríamos decir que IOT está aún despegando, pero lo hace a una velocidad vertiginosa. Importantes entidades como Bankia aseguran que marcará el futuro empresarial en los próximos tres años (ver noticia aquí), puesto que ya en 2018 el IOT aparecía como líder en la clasificación de las tecnologías esenciales para la transformación digital de los negocios, dentro del informe anual de KPMG.