Las «smart homes» o casas inteligentes requieren profesionales de domótica

El hogar inteligente es uno de los avances tecnológicos que están dejando de formar parte del futuro para convertirse en un presente real de nuestras vidas. Estas “smart homes” proporcionan una mayor comodidad, permiten disfrutar de nuevas experiencias y, sobre todo, facilitan un ahorro energético y económico. La demanda de personal cualificado para el diseño e instalación de los sistemas domóticos e inmóticos que dan vida a estas viviendas es, actualmente, una realidad a la que es necesario hacer frente.

La domótica, el cerebro de un hogar inteligente

Cuando se pensó por primera vez, allá por los años 70, que aquellos sistemas de automatización que estaban evolucionando y revolucionando las fábricas de manufacturas, podrían aplicarse a otros ámbitos fuera del entorno industrial, la domótica era sólo una teoría futurista. Sin embargo, los avances en los campos de la electrónica y la informática permitieron que, a principios de los años 90, la idea de automatizar edificios a través de la domótica se convirtiera en una posibilidad más viable. Se estima que, en el año 2022, el 39% de la población en España querrá residir en una vivienda inteligente.

¿Qué es una casa inteligente?

Básicamente es una vivienda en la que, mediante la instalación de sistemas domóticos e inmóticos, se automatiza la realización de diferentes acciones, tareas y funciones con el fin de optimizar la gestión energética, mejorar la seguridad y los sistemas de comunicación, e incluso aumentar la experiencia de bienestar de las personas que habitan en ella.

La eficiencia energética es el pilar sobre el que se construye el concepto de domótica y también el de «smart home», ya que esta tecnología permite realizar un ahorro de energía que implica una reducción del impacto en el medio ambiente y una gestión eficiente de la economía familiar.

Según la última Encuesta de Presupuestos Familiares publicada recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasto medio por hogar aumentó un 2,6% en 2016. Se trata del mayor aumento registrado desde el año 2007. La instalación de sistemas domóticos en los hogares es una de las principales opciones para intentar mejorar esta situación ya que, según algunas publicaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), permite obtener un ahorro del 80% en iluminación, 25% en aire acondicionado, 20% en pequeños electrodomésticos, 17% en calefacción y un 11% en agua caliente.

¿Qué puede hacer por mí una vivienda inteligente?

Optimizar el gasto de agua y luz con detectores de movimiento.
Administrar automáticamente la climatización de la casa, es decir, controlar el encendido y apagado de la calefacción y el aire acondicionado aprovechando los recursos naturales. Tu smart home podrá subir y bajar automáticamente, o a distancia mediante el smartphone o la tablet, las persianas de tu casa en función de la luz del sol del exterior para calentar o refrescar las estancias.
Enviar un aviso a tu móvil, o incluso contactar directamente con la policía o los bomberos, en caso de atraco o incendio. La seguridad es otra de los aspectos clave en los que trabaja la domótica.
Utilizar el Internet de las Cosas (IoT) para conectar electrodomésticos inteligentes. Podrás, por ejemplo, encender la lavadora o el lavavajillas a través del teléfono móvil, recibir fotografías automáticamente del interior del frigorífico para realizar la compra y precalentar el horno a distancia de camino a casa para preparar, en cuanto llegues, la pizza que acabas de comprar.

¿Cuál es la tecnología que mueve mi «smart home»?

Todo esto es posible gracias, entre otras cosas, a la domótica que consiste en la instalación de sensores en diferentes zonas de la vivienda conectados a un sistema central que controla la realización automática de funciones como las que hemos visto anteriormente o permite su control mediante el uso de un dispositivo móvil.

El campo de la domótica ha experimentado, en los últimos años, un crecimiento sostenido debido a la evolución del Internet de las Cosas. Es previsible que esta tendencia se mantenga, ya que según el gráfico extraido del “Statista Smart Home Report 2017”, el sector crecerá a un ritmo del 27,5% anual hasta alcanzar, en 2022, un valor de mercado de 112.800 millones de dólares.

 

 

Estas cifras indican que la necesidad de cubrir puestos de trabajo relacionados con el diseño de proyectos y la instalación de sistemas domóticos, abre una puerta importante para aquellos/as profesionales que se especialicen en esta rama de actividad.

Conscientes de esta necesidad y de las opciones de futuro con las que cuenta esta profesión, Grupo CARAC va a desarrollar próximamente dos acciones formativas de la rama domótica, totalmente gratuitas y que permitirán obtener un titulación oficial para el desempeño de este tipo de trabajos (certificado de profesionalidad de nivel 3). Consulta toda la información sobre nuestros cursos pulsando el botón:

MÁS INFORMACIÓN

Estas acciones formativas de la rama domótica, se enmarcan dentro del Plan de formación para el empleo 2017-2018 dirigido a la mejora de la empleabilidad de los/as trabajadores/as desempleados/as, prioritariamente personas desempleadas de larga duración y pertenecientes a colectivos de mayor dificultad de inserción laboral , que está subvencionado por el Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias y cofinanciado por el Fondo Social Europeo en un 80%.
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