Cada uno de nosotros tiene capacidades y habilidades diferentes, auténticos dones que a veces, por diversas razones, no salen a la luz. Esto no los hace desaparecer, son solo como personas con las que no mantenemos el contacto y que no por ello dejan de existir. Hasta que un día nos decidimos a buscarlas o bien, por determinadas circunstancias ellas mismas regresan a nuestra vida.