Consejos para tu seguridad en el uso de las redes sociales

En la era digital, las redes sociales son una herramienta que forma parte de nuestras vidas tanto en el plano personal como en el profesional, ya que además de ser usadas para el ocio, también nos sirven para encontrar empleo y formación, comprar y vender productos y servicios, etc. Hay que conocer algunos aspectos fundamentales a fin de que dicha herramienta no nos perjudique.

Aunque podríamos extender la seguridad de las redes sociales a todo aquello relacionado con el uso seguro de Internet (seguridad de contraseñas, navegación, etc.) hacer un uso seguro de las redes sociales podemos resumirlo en dos aspectos principales: cuidar aquello que publicas y cuidar con quién te relacionas.

Lo que publicas ¿qué cosas podrían perjudicarte?

1. Privacidad de tus publicaciones

Todas las redes sociales disponen de la opción para configurar la privacidad de forma más o menos restrictiva. En principio es conveniente revisar esta configuración y asegurarse de que no se está compartiendo material privado a la vista de todos.

MUY IMPORTANTE
Nunca publiques en comentarios de redes sociales ni como mensajes públicos cualquier tipo de dato personal como: dirección postal, número de teléfono fijo o móvil o dirección de correo electrónico.
Si necesitas enviar esa información asegúrate de que a quien se la envías sea quien dice ser y hazlo mediante mensaje privado.

Por otra parte, jamás compartas (ni siquiera por mensaje privado) información de carácter legal, claves personales de acceso a cuentas o información bancaria y de salud.

¿Está mi contenido a salvo haciendo esto? En principio sí, al menos a salvo pero en manos de la red social que hayas escogido porque si leyeras las condiciones de Privacidad te llevarías más de una sorpresa.

Por ejemplo, dentro de la Política de Privacidad de Facebook, en la sección 3 (Tus compromisos con Facebook y nuestra comunidad), punto 3 (Permisos que nos concedes) se dice que tú tienes la propiedad intelectual de las imágenes pero básicamente ellos puede explotarlas como deseen en virtud de que tal y como dicen:

«…nos concedes una licencia en todo el mundo, no exclusiva, transferible, sublicenciable y exenta de pagos por derechos de autor para alojar, usar, distribuir, modificar, mantener, reproducir, mostrar o comunicar públicamente y traducir tu contenido, así como para crear contenido derivado (de conformidad con tu configuración de privacidad y de la aplicación).»

2. Publicaciones ajenas

No solo debes preservar tu privacidad sino también la de aquellos con quienes interactúas en redes sociales.

Un uso seguro de las redes sociales implica que también colaboremos en proteger la privacidad ajena, así que no compartas ni publiques material sensible o demasiado personal que pueda perjudicar a una persona o que contenga sus datos personales. Si es la propia persona la que lo ha publicado, puedes advertirla de que no lo haga, que borre esa información, y si tú administras la página en la que se ha publicado, debes eliminar esa publicación.

Si el contenido es violento, ofensivo, ilegal o pornográfico, informa además del problema a la propia red social, reportando la publicación para que se encarguen de tomar las medidas oportunas.

¿Que otro tipo de publicaciones no debes compartir?

Fakes o bulos: son las noticias falsas creadas para engañar y obtener con ello un beneficio que puede ir desde la burla hasta el beneficio económico, manipular ideologías políticas o generar confusión social y/o desviar la atención de la noticia real para esconderla. Así que recuerda, si vas a compartir alguna noticia, asegúrate de la fiabilidad de la fuente y si puedes cita dicha fuente al compartir. De otro modo, estarás contribuyendo a difundir bulos y crear que la mentira crezca más.

Spam social: esto es todo tipo de publicaciones y comentarios fuera de contexto, normalmente con fines publicitarios o para provocar una sensación molesta en quien lo lee o recibe (fotos que provocan repulsa, pena, etc.) que en ocasiones incluso suelen ser a su vez mentiras o bulos.

Enlaces a otros sitios web que no sean de confianza: todo tipo de enlaces cuyo origen desconozcas o sospeches que puede ser un fraude, virus, etc. (Por ejemplo: mensajes que te indican que has ganado un premio, sorteos cuya veracidad desconozcas, links a páginas que te soliciten introducir tus claves, etc.)

Y por supuesto, nunca debes publicar nada que se pueda considerar acoso, insulto, difamación, amenaza o cualquier otro comportamiento abusivo hacia otras personas, grupos de personas o entidades.

¿Con quien te relacionas? ¿Es segura tu red de contactos?

En realidad, tu interacción en redes sociales debería ser la misma que harías si vieras a las personas cara a cara. A veces, tras la pantalla y bajo una foto de avatar nos sentimos seguros y no somos conscientes del peligro que entrañan algunas personas.

No sabes quién está al otro lado

Como norma general, no deberías aceptar en tu red de contactos a personas cuya identidad real no tengas clara, nunca sabes quién puede haber al otro lado. Si aún así, lo haces, ten cuidado con lo que cuentas (al igual que no hablarías de tu vida personal con un extraño). Esto sucede porque veces las redes sociales nos dan una sensación de falta seguridad.

Puede ser que decidamos conocer a algunos contactos en persona. Debes asegurarte de alguna forma de que la persona es quien dice ser antes de decidirte a dar este paso, ya que no es conveniente que te cites con personas que hayas conocido exclusivamente por Internet. Y si finalmente quedáis , no vayas solo/a y procura que sea en un sitio público y que conozcas.

También hay otras personas en redes sociales, que pueden ser contactos o no y que se dedican a hacernos la vida imposible: por sus comentarios dañinos, porque lanza bulos que nos perjudican, porque comparte información personal nuestra, etc. Es probable que se trate de lo que llamamos acoso en la red o ciberacoso ¿Qué podemos hacer entonces?

Acoso en redes sociales

Empecemos por lo básico, ¿cuándo podemos decir que es acoso?

En algunas ocasiones hay comentarios que pueden ofender porque se expresa desacuerdo con algo o se opina de forma tajante y negativa sobre un aspecto, esto tenemos que entender que es cuestión de opiniones, pero otra cosa muy diferente son los comentarios ofensivos, aquellos en los que se contesta con ánimo de denigrar, injuriar u ofender, en los cuales habitualmente se utilizan insultos y burlas, se hacen comentarios de índole sexual y/o se expresan amenazas.

Cabe diferenciar también entre quien ofende de forma puntual, porque ha perdido los papeles o porque contesta ofensivamente a algo en concreto, y los «expertos en odiar» los haters (ver glosario al final de este texto) quienes tras el anonimato que da un perfil en redes sociales, se dedican a soltar comentarios ofensivos a diestro y siniestro o bien específicamente contra una persona porque, como se suele decir, «le ha cogido manía».

Cuando el insulto es reiterado, ya podemos elevarlo a la categoría de acoso. En términos generales, cuando una persona ataca más de 3 veces a una persona por cualquiera de los medios y plataformas digitales (correo electrónico, redes sociales, etc.) está acosándola y es denunciable.

¿Y qué podemos hacer si nos acosan?

Si se trata de un insulto puntual contestar educadamente pidiendo respeto y sin dar explicaciones o directamente ignorar y reportar el comentario a la red social en la que se haya puesto. Posteriormente puedes bloquear a esa persona, aunque si quiere volver a la carga podrá hacerlo desde otros perfiles falsos.

Si el insulto se ha convertido en acoso, puedes emprender acciones legales. El procedimiento sería el siguien

Glosario. Algunos personajes de las redes sociales

Hay muchos más tipos de personajes, pero estos son algunos de los más comunes:

TROLL Y HATER

Ambos son personajes que se dedican a ofender y hacer daño con sus comentarios a diestro y siniestro a través de las redes sociales. Escriben y postean fotos con ánimo de insultar, difamar, boicotear o fastidar a otras personas o a un grupo de personas.

La diferencia principal es que el troll lo hace por llamar la atención (un poco para que le rían la gracia o para obtener seguidores) mientras que el hater se dirige más a hacer daño, disfruta con ello y a menudo suele ir directamente hacia ciertos, temas, personas, etc. en concreto.

Existen a su vez subcategorías dentro de los trolls, según indican en Woko Agency.

FLAMER

Se podría traducir como «incendiario«, ya que puede provenir de la palabra «flammable» en inglés, que significa «inflamable«. Es el típico usuario que también entra para insultar o increpar a otros o para soltar un comentario polémico cuyo objeto no solo es llamar la atención sino también crear una situación hostil, que genere «pelea» o respuestas insultantes entre el resto de los usuarios/as (es decir, enciende la llama)

FLOODER

Viene del término en inglés «flood» (inundar) . Se refiere a aquellas personas que escriben demasiado y muy seguido, a menudo lo que hacen es repetir siempre lo mismo, de modo que, literalmente, inundan las redes.

SPAMMER

El «spam» (término también usado para el «correo basura«) es igualmente un tipo de publicación repetitiva, por lo que el spammer se dedica a saturarnos las redes sociales, pero en este caso se trata de publicaciones principalmente fuera de contexto, a menudo con mensaje publicitario.

STALKER (STALKING)

Un stalker es una persona que usa las redes sociales para espiar a otras personas amparándose cierto anonimato que garantizan estas herramientas. Suele usar datos falsos o hacerse pasar por otra persona. El término «stalker» se traduce como «acosador«.

SEXTER (SEXTING)

El sexter es un perfil de usuario que practica sexting o lo que es lo mismo, tiene «citas» sexuales virtuales a través de Internet, las cuales lleva a cabo mediante convesaciones privadas y subidas de tono en redes sociales, envío de fotos a con contenido de cierto nivel sexual a otros usuarios, etc. El termino viene de «sex» (sexo) y «texting» (envío de mensajes de texto).

FUENTES DE INFORMACIÓN:

Translate »